
Cuando una persona empieza una rehabilitación neurológica, inicia un recorrido que no hace sola. “Partamos de un paciente, independientemente de su daño, que va a iniciar un viaje muy largo”, describe el Dr. Jorge Hernández Franco, Jefe del Departamento de Rehabilitación del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México
En ese viaje intervienen distintas disciplinas, tratamientos y también la familia. Para el especialista, lo que le da sentido a cada uno de esos recursos es que todos trabajen coordinados, hacia un mismo objetivo.
Un mismo objetivo para todo el equipo
Para el especialista, la clave está en que todas las disciplinas trabajen hacia la misma meta: “El mismo objetivo tiene tanto el kinesiólogo como lo tiene el neurorrehabilitador, como lo tiene el neurocirujano o como lo tiene el neurólogo para poder mantener una meta de tratamiento. Si no tenemos esta comunicación entre los diferentes elementos, estamos destinados a un tratamiento que va a tener poco efecto en el paciente”.
Y eso requiere hablar el mismo idioma. “Tenemos que promover la educación y la educación a todos niveles para que todos manejen el mismo concepto”, explica. “Una vez que tenemos este objetivo y hablamos del mismo idioma, establecemos tratamientos”.

Un camino que empieza temprano
Ese viaje largo del que habla el especialista, sostiene, no debe postergarse.
“El manejo interdisciplinario debe iniciar de manera lo más pronto posible”, afirma. Y lo ejemplifica con la etapa de terapia intensiva: “El paciente, una vez que está en terapia intensiva y lo tenemos estabilizado hasta cierto punto en los primeros días, debe recibir movilizaciones pasivas, debe recibir alineaciones de las articulaciones”, para continuar luego con la rehabilitación a medida que mejoran sus funciones neurológicas.
La familia también es parte del equipo
Uno de sus mensajes más claros apunta a quienes acompañan en casa: “No trabajemos solamente entre el equipo médico y tenemos que incorporar al cuidador y a la familia en este proceso. Si no los incorporamos, también estamos destinados a un tratamiento que no va a tener un efecto positivo en el paciente”.
Es una mirada que Santa Catalina comparte: la recuperación se construye entre todos, y la familia ocupa un lugar central en ese camino.

Criterio clínico antes que equipamiento
Para el Dr. Hernández Franco, la tecnología rinde cuando hay un equipo preparado para usarla con criterio. Lo cuenta con una anécdota: un médico sudamericano que se formó en México para abrir su propio centro le preguntó al terminar “¿qué robot debo comprar para mi centro de rehabilitación?”. Su consejo fue empezar por las personas: “Esos millones que vas a gastar en un robot, mejor úsalos en preparar a tus kinesiólogos y a tus médicos en que viajen a diferentes lugares y vean cómo se maneja un paciente neurológico”.
La idea, explica, es no pensar “que comprar aparatos muy caros son precisamente la solución para todos”. Por eso afirma que un buen resultado “no depende ni de tecnologías de punta, ni depende de tratamientos de primer nivel” por sí solos.
Lo que marca la diferencia, según explica, es otra cosa: “El enfocarnos en objetivos reales con el paciente y saber utilizar los elementos como la toxina botulínica, los antiespásticos orales y las órtesis hace que cualquier tratamiento tenga un impacto muy bueno y que permita la función del paciente”.
Su propia historia lo confirma. Cuando empezó a trabajar en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, buscó formarse afuera: “Tuve la oportunidad de estudiar en otro país rehabilitación neurológica y me abrió toda la perspectiva. Y lo que hice fue incorporar en mi medio y este sistema ha funcionado, creo, de manera muy eficiente”.
El paciente, un libro abierto
Su mensaje final está dirigido a los equipos que se forman hoy. “Tenemos que promover esto de nuevo con las generaciones, tratar de que se apasionen del paciente, que entiendan que el paciente es un libro abierto para que podamos darle lo mejor posible en base a lo que nos diga el paciente”.
Y agrega: “Está bien que las nuevas generaciones quieran hacer intervencionismo, pero también ver qué es lo que vamos a hacer con ese intervencionismo y dirigirlo de manera correcta en el paciente neurológico”.
Fuente: declaraciones del Dr. Jorge Hernández Franco, médico especialista en rehabilitación neurológica del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (México), registradas en el marco de las XIV Jornadas de Clínica Santa Catalina en Neurorehabilitación e Inclusión y Discapacidad. [Octubre 2026].


