
En Santa Catalina sabemos que mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes no depende solo del tratamiento: también depende de los momentos que hacen más amable el día a día de una internación.
Por eso, el Día del Niño es una fecha especial para toda la institución. Cada año, nuestro equipo piensa, elige y adapta regalos y actividades según las necesidades, posibilidades y características de cada paciente, para que todos puedan disfrutar y ser protagonistas de su propio momento.
Un encuentro que se sintió distinto
Este año, la visita de Canela e India —dos caballos que llegaron a encontrarse con nuestros chicos— generó una de las experiencias más emotivas de la jornada. No hubo necesidad de montar: alcanzó con que ellas se acercaran a cada paciente para que pudieran observarlas, acariciarlas y, en muchos casos, alimentarlas con sus propias manos. Pacientes, familias y colaboradores compartimos un rato de curiosidad, ternura y emoción compartida.
Fueron, sobre todo, las reacciones de los chicos las que hicieron ese encuentro inolvidable: una mirada, una sonrisa, un gesto, una mano que se animaba a acercarse. Pequeños grandes momentos que quedaron grabados en quienes tuvimos la suerte de estar ahí.
La jornada también trajo juegos y risas con Ilusionados, payasos de hospital, y música gracias a la Asociación UPA. Detrás de cada propuesta hubo muchas personas —de distintas áreas— pensando, organizando y trabajando juntas para hacerla posible.
Porque nuestros valores se hacen realidad en cada acción
- Excelencia, al pensar cada actividad de manera cuidadosa y adecuada a las necesidades de nuestros pacientes.
- Trabajo en equipo, porque crear estas experiencias requiere de muchas personas y áreas trabajando con un mismo propósito.
- Compromiso, porque sabemos que nuestra tarea no termina en la atención clínica: también implica acompañar, generar vínculos y sumar momentos significativos a cada día.
Nuestro propósito nos guía todos los días: mejorar la calidad de vida de las personas.
Y durante una internación, eso también significa poder vivir un día diferente.
Un día de juegos. De música. De risas. De encuentros.
Un día para recordar.
Porque los días especiales también son parte de cuidar.









